Otra vez estamos afuera en las calles. En multitudes. En 110 países. En más de 1350 eventos. Demandando que nuestros gobernantes nos provean un camino inmediato y seguro para mantenernos por debajo de los 1.5 grados de calentamiento global. Dedicamos varios meses preparando este evento. Dedicamos incontables horas organizando y movilizando cuando solo podríamos haber pasado el tiempo con nuestros amigos o haber estudiado para la escuela.

Nosotros, los niños, jóvenes y estudiantes, no tenemos otra opción: fueron años de charlas, de innumerables negociaciones, de acuerdos vacíos sobre el cambio climático, de compañías de combustibles fósiles recibiendo paso libre para taladrar nuestros suelos y quemar nuestro futuro con sus ganancias. Los políticos han sabido sobre el cambio climático por décadas y han entregado, de forma deliberada. su responsabilidad sobre nuestro futuro a los especuladores cuya búsqueda por dinero fácil amenaza nuestra misma existencia.

Hemos aprendido que si no empezamos a actuar sobre nuestro futuro nadie más va a dar el primer paso por nosotros. Somos a quienes hemos estado esperando todo este tiempo.

Una vez más nuestras voces están siendo escuchadas en las calles, pero para que esto siga sucediendo no depende solo de nosotros.

Muchos adultos no entienden que los jóvenes no podemos sostener la crisis climática sin su ayuda. Lamentamos que esto sea incómodo e inconveniente, pero este trabajo no corresponde solo a una generación. Es trabajo humanitario. Nosotros, los jóvenes, podemos contribuir para que la lucha sea más importante y eso puede hacer una gran diferencia.

Esta es nuestra invitación. A partir del 20 de Septiembre vamos a empezar una semana de acciones climáticas con la Movilización Mundial por el Clima. Les pedimos que acompañen nuestros reclamos. Hay muchísimos planes en distintas partes del mundo para que los adultos se unan con sus voces y escapen de su zona de confort en nombre de nuestro clima. Trabajemos juntos en esto: vecinos, compañeros de trabajo, amigos, familia. Salgamos a las calles para que nos escuchen y que esta movilización sea un momento de quiebre en nuestra historia.

Se trata de cruzar líneas, de revelarse desde donde sea que estemos. No es cuestión de decir: “Sí, lo que hacen los chicos es grandioso, si fuera más joven seguro estaría junto a ellos”. Eso no ayuda. Cada uno tiene el poder y el deber de ayudar.

Durante la Revolución Francesa las madres de los estudiantes inundaron las calles por sus hijos. Hoy, los niños y jóvenes estamos luchando por nuestras vidas, pero muchos de nuestros padres están ocupados discutiendo si nuestras calificaciones son lo suficientemente altas, sobre una nueva dieta o qué sucedió en el episodio final de Game of Thrones, mientras el planeta se incinera.

Este momento tienen que suceder. El año pasado un reporte especial sobre la crisis climática emitido por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de las Naciones Unidas indicó los peligros sin precedentes que provocaría ir más allá de los 1.5 grados centígrados de calentamiento global. Las emisiones de CO2 deben caer rápidamente para que, cuando tengamos 24 o 29 años no tengamos que vivir en un mundo completamente distinto.

Pero, de nuevo: para cambiarlo todo necesitamos de todos. Llegó el tiempo de desatar una resistencia masiva: ya hemos podido demostrarles que el trabajo conjunto funciona. Por eso debemos hacer que la presión escale para asegurarnos de que el cambio suceda y, para lograrlo, debemos actuar juntos.

Esta es nuestra oportunidad. Unámonos a las movilizaciones y acciones por el clima este próximo septiembre. La gente se ha sublevado antes para demandar acción y lograr un cambio, si lo hacemos a gran escala tendremos una chance. Si realmente nos importa esto debemos hacer más que decir. Debemos actuar.

No será el último día que debamos tomar las calles, pero será un nuevo comienzo. Contamos contigo.

 

Greta Thunberg (Suecia)

Kyra Gantois (Bélgica)

Luisa Neubauer (Alemania)

Eslem Demirel (Suiza)

Noga Levy-Rapoport (Reino Unido)

Isra Hirsi (Estados Unidos)

Angela Valenzuela (Chile)

Martial Breton (Francia)

Nurul Fitrah Marican (Malasia)

Asees Kandhari (India)

Jessica Dewhurst (Sudáfrica)

Alexandria Villasenor (Estados Unidos)

Jonas Kampus (Suiza)

George Bond (Reino Unido)

Lena Bühler (Suiza)

Kallan Benson (Estados Unidos)

Linus Dolder (Suiza)

Beth Irving (Reino Unido)

Zel Whiting (Australia)

Marenthe Middelhoff (Países Bajos)

Lubna Wasim (India)

Radhika Castle (India)

Zhang Tingwei (Taiwan)

Parvez Patel (India)

Wu Chun-Hei (Taiwan)

Anjali Pant (India)

Tristan Vanoni (Francia)

Luca Salis (Alemania)

Brian Wallang (India)

Anisha George (India)

Hiroto Inoue (Japón)

Haven Coleman (Estados Unidos)

Maddy Fernands (Estados Unidos)

Feliquan Charlemagne (Estados Unidos)

Salomée Levy (Estados Unidos)

Karla Stephan (Estados Unidos)

Anya Sastry (Estados Unidos)

Claudio Ramirez Betancourt (Chile)

Vicente Gamboa Soto (Chile)

Julia Weder (Canadá)

Lilly Platt (Países Bajos)

Balder Claassen (Países Bajos)

Kassel Hingee (Japón)

Maria Astefanoaei (Japón)

Pavol Mulinka (Eslovaquia)